Finaliza la “Cumbre contra el cambio climático”


El 10 de diciembre  finaliza en Cancún la decimosexta edición de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Los 194 Estados que conforman la Conferencia de las Partes (COP) decidirán hoy si se adoptan las medidas propuestas por los dos órganos establecidos por Naciones Unidas para asesorar e implementar las decisiones de los delegados sobre las acciones anti cambio-climático.

Las predicciones auguran un nuevo fracaso de la ONU en su intento de establecer un acuerdo conjunto que reduzca drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero. Desde el comienzo de la cumbre los países se han centrado en la consecución de acuerdos de carácter secundario y no en firmar un acuerdo vinculante que permita dar continuidad al Protocolo de Kyoto a partir de 2012. Aun así, se prevé un final más optimista para la COP16 que el conseguido en Copenhague en 2009.

Durante los doce días que ha durado la cumbre se han celebrado diferentes sesiones de trabajo para llegar a una serie de consensos entorno a unas decisiones preliminares. Estas propuestas incluían un pre acuerdo referente a la captura y almacenamiento del carbono, la ampliación del mandato del Grupo Experto que asesora a países menos adelantados en la implantación de medidas anti cambio-climático y el aumento de fondos destinados a la educación y concienciación para comprometer a la sociedad civil.

Uno de los temas más importantes debatidos ha sido la creación de un fondo económico, descrito por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, como “crucial para establecer confianza entre los países desarrollados y aquellos en desarrollo.”

Los países emergentes consideran que la cantidad destinada a este “fondo verde” de 100 billones de dólares anuales impuesta a los países más desarrollados es injusta y que debería ascender hasta el 1.5% del producto interior bruto de estos, cifra que ascendería hasta los 600 billones de dólares. Por su parte, los estados desarrollados se resisten a aceptar tales metas económicas.

También destacan las iniciativas bilaterales propuestas por varios países para reducir la emisión de gases como la de Escocia y Maldivas, y el proyecto agrario de Brasil que doblará su producción de alimentos sin dañar ni un solo árbol.

La Unión Europea ha propuesto una serie de medidas basadas en la compraventa de derechos de emisión de CO2 que reducirán en un 20% las emisiones respecto a los valores referenciales de 1990.

Según la Presidenta de la Conferencia, Patricia Espinosa, “Estos avances forman parte de la base preparatoria de una acción mundial contra el cambio climático. También demuestran claramente que los países vinieron a Cancún de buena fe para mostrarle al mundo que el proceso multilateral es posible siempre y cuando prevalezca un espíritu de compromiso, cooperación y transparencia.”

La nota discrepante y criticada la ha puesto Japón. Con el apoyo de Canadá y Rusia advierte que se negará a dar continuidad a Kyoto si EE.UU y las potencias emergentes no se comprometen a alcanzar las mismas cotas de producción de gases contaminantes que los demás países.

Pase lo que pase, al menos queda la esperanza de la próxima cumbre que se celebrará en Durban, Sudáfrica, donde quizás se firme este acuerdo global vinculante tan necesario para el planeta.

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Acerca de Ana Elena Sancho Calvino
Estudiante de Relaciones internacionales en la Universidad Europea de Madrid

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