Rusia no es una amenaza para la OTAN


El presunto pacto para proteger los Países Bálticos de una amenaza rusa no ha sido confirmado por Rasmussen. Según las fuentes de Wikileaks, la alianza atlántica habría pactado extender su protección de Polonia a los Países Bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) por un posible ataque ruso. Sin embargo, el secretario de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, no ha ratificado esta información porque: “Como norma política, no comentamos sobre presuntos documentos clasificados filtrados”, y ha añadido que: “No consideramos Rusia como una amenaza para la OTAN ni la OTAN supone una amenaza para Rusia. Al contrario, queremos desarrollar un verdadero partenariado estratégico entre la OTAN y Rusia”.

Los Países Bálticos perciben una amenaza de ataque por parte de Rusia desde la guerra del Cáucaso de 2008, en la que Rusia bombardeó a Georgia. Esto es de gran relevancia y muy significativo ya que esta sería la primera vez desde 1979 en Afganistán que Rusia ataca a otro país reconocido internacionalmente. Por ello, en Enero de 2010, el Comité Militar de la OTAN habría decidido presuntamente extender a estos países a modo de pacto secreto el Plan Eagle Guardian, por el cual la alianza protege a Polonia.

Los demandantes de protección se acogieron al artículo 5 de la Alianza, en el que se establece que los aliados deben protegerse mutuamente. Sin embargo, esta acción podría costar a la OTAN la enemistad del Kremlin, y en consecuencia se generó un debate en el seno de la Alianza a finales de 2009. Tal y como filtra un cable secreto estadounidense, finalmente el 15 de Diciembre de 2009 se toma la decisión en la Secretaría de Estado americana de extender el plan a los tres Países Bálticos, resaltando que se necesita la máxima discreción en el asunto, ya que si llegase a saberse internacionalmente las consecuencias podrían ser de gravedad: “Minaría su valor militar dando la oportunidad de observar el proceso de planificación de la OTAN, lo que debilita la seguridad de todos los aliados”,  “haría mucho más difícil para algunos aliados apoyar la revisión del Eagle Guardian, creando divisiones en el seno de la Alianza”; y también añade: “probablemente conduciría a un innecesario incremento de las tensiones entre Rusia y la OTAN, algo que debemos evitar”.

Durante la Cumbre de Lisboa de este año, la OTAN y Rusia iniciaron un nuevo camino de “cooperación”, que se hizo de hecho el 8 de Diciembre en el Consejo OTAN-Rusia, en el cual se acordó una política conjunta sobre cómo establecer una estrategia antimisil. Se llegó al acuerdo de realizar un borrador para este propósito, pero quedó congelado debido a la brutalidad y uso de fuerza desmesurado por parte del gobierno ruso en el conflicto con Georgia. También se acordó que a partir del 1 de Enero del 2011, por el territorio ruso se podrán tanto enviar como recibir “equipos no letales” a las fuerzas aliadas de Afganistán.

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