Docenas de sudanesas se manifiestan en contra del azote público


El pasado martes 14 de diciembre de 2010, un grupo de mujeres en Sudán, eran detenidas. El motivo de esta revuelta popular se debe a la aparición de un vídeo en internet donde se muestra a una mujer de dicha procedencia azotada en público delante de varios testigos en una plaza pública de la localidad de Sudán. Dicha mujer estaba arrodillada y llorando mientras era golpeada por los agentes que se reían durante el castigo.

Más de cincuenta mujeres se manifestaban delante del Ministerio de Justicia con pancartas y gritos alrededor de agentes de antidisturbios que intentaban disolver dicha manifestación. “Humillar a vuestras mujeres es humillar a nuestra gente” decían las mujeres mientras los agentes las arrestaban. Tras dicha revuelta, las mujeres fueron detenidas y conducidas a una comisaría de Policía cercana al lugar de los hechos. A los abogados de las mujeres se les impidió la entrada aunque algunos altos cargos de la oposición consiguieron entrar al edificio. Las mujeres reprocharon que habían pedido permiso para la protesta, pero éste no se les había concedido.

Mona el Tijani, abogado que representa a varias mujeres de la protesta, dijo que “las autoridades se toman la justicia por su mano. Nadie sabe lo que ocurre en estas comisarías de Policía”. “Éste video es sólo un ejemplo de lo que ocurre todo el tiempo”.

Tres guardias de seguridad de paisano detuvieron al corresponsal de la BBC que estaba grabando todo en ese momento y le confiscaron su material para evitar asi su divulgación. La práctica de azotes que se usa bajo el amparo de la ley islámica es una práctica rutinaria en este país desde delitos de menor grado como la ingesta de alcohol o la flagelación por la falta de respeto al Ramadán hasta aquellos de mayor grado como el adulterio, que en la mayoría de los casos se aplica con mayor virulencia en las mujeres tanto por su vestimenta como por su modo de actuar, la lapidación ( por prostituirse o llevar acabo un asesinato) y la amputación de algun miembro del cuerpo por cometer un robo.

Esto no es un hecho aislado, el pasado Septiembre de 2009 una empleada de la ONU de origen Sudanés, Lubna Husein, fue castigada en público por haber vestido pantalones vaqueros, hecho recogido por la propia interesada quien los invitó a que comprobaran por su propia voluntad dicho acto que se viene cometiendo con total impunidad en la República de Sudán y en regiones con ideologia islámica, utilizándolo para hacer campaña contra los códigos para vestir que se imponen de manera esporádica en la capital.

En la mayoría de los países con fuerte tradición islámica, por no decir en todos, la mujer sufre una fuerte discriminación y opresión. Además se le prohíbe la libertad de expression y pensamiento, ya que se encuentran sometidas al control del hombre en la mayoría de los casos. Visten como manda su religion, o sus maridos y viven condicionadas e infravaloradas por los mismos.

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Acerca de Nerea Maximiano
Estudiante de Comunicación para las relaciones internacionales de la Universidad Europea de Madrid.

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