Israel sigue de cerca las revueltas en Túnez


El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha manifestado su preocupación por la inestabilidad de Oriente próximo, y teme que los disturbios producidos en Túnez puedan afectar el futuro acuerdo de paz con los palestinos.

Las masivas protestas callejeras acaecidas en Túnez durante el último mes forzaron el derrocamiento de su ya ex presidente, Zine Abidine Ben Ali, y su consiguiente huida del país el pasado viernes, poniendo fin al régimen autoritario que dirigió durante veintitrés años.

El sábado por la mañana, el rey saudita Abdullah, mandó un comunicado confirmando que el presidente tunecino y su familia habían aterrizado en Arabia Saudí y expresó sus deseos de paz.

Durante la comparecencia semanal ante el Consejo de Ministros, Netanyahu ha dicho que lo ocurrido en Túnez es un ejemplo más de “lo inestable que es la región donde se encuentra Israel”. “Hay demasiados centros de inestabilidad en esta región y esperamos que la paz y seguridad regresen pronto a Oriente Próximo”.

También ha añadido que el malestar tunecino repercutirá en el posible acuerdo de paz con Oriente Medio: “No sabemos si el tratado de paz será respetado y por este motivo cualquier tratado tendrá que incluir medidas de seguridad”.

La corrupción y la falta de empleo encendieron hace un mes las protestas en las calles tunecinas, pero el exilio de Ben Ali, una de las demandas principales de los manifestantes, no ha calmado la situación.

Desde el sábado pasado, el país norteafricano se ha visto sumido en un completo caos. Los saqueadores han arrasado con las tiendas, prendido fuego a la principal estación de trenes y finalmente a una prisión de la ciudad de Monastir, donde han muerto 42 personas.

La tensión continúa en todas las ciudades y pueblos del país. En la capital hay un fuerte enfrentamiento entre las fuerzas de seguridad y grupos fieles al reciente derrocado Ben Ali. Estos enfrentamientos han llegado ya al barrio de Gammart, donde se encuentran la mayoría de las embajadas y residencias diplomáticas, así como al palacio presidencial de Cartago en las inmediaciones de la capital.

El poder ha cambiado de manos por segunda vez en 24 horas. Desde el sábado, el Consejo Constitucional de Túnez proclamó presidente interino a Fouad Mebazaa, antiguo presidente del parlamento. De acuerdo con la Constitución deberá haber elecciones presidenciales en 60 días, y Menbazaa entregará el poder al presidente electo.

Mebazaa ha dicho en su primera declaración que consultarán todos los partidos políticos incluyendo la oposición.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: