El coltán: el nuevo diamante de sangre


Por Julen Harneis

El gobierno de la República Democrática del Congo firmó el 24 de enero de 2008 un acuerdo de paz con una centena de grupos guerrilleros para así poner fin a un conflicto que duraba más de veinte años. No obstante, varias guerrillas importantes se negaron a su ratificación y siguen actuando en las regiones de Kivu e Ituri.

Uno de los motivos principales que mueve a estos grupos armados es la explotación de los recursos naturales de la región entre los que destacan el oro y el coltán.

La columbita y la tantalita forman el coltán, un mineral estratégico necesario para el desarrollo de las nuevas tecnologías como teléfonos móviles, ordenadores, televisores de plasma, video consolas, GPS y satélites. La República Democrática del Congo posee el 80% de los recursos mundiales de este mineral y esto ha contribuido al choque militar ya que muchas guerrillas lo utilizan para autofinanciarse tal y como ocurriera en Angola y Sierra Leona con los denominados “diamantes de sangre”.

Datos obtenidos por la ONU muestran como en la región del África Central el control sobre los minerales preciosos y las rutas de comercio está siendo utilizado por grupos armados para financiar sus actividades. Estas milicias vulneran los derechos humanos de la población civil y prolongan el conflicto.

La Región de Kivu, fronteriza con Uganda y Ruanda, ha sido invadida por rebeldes procedentes de estos países vecinos quienes según la ONU han montado una estructura para supervisar la actividad minera en Congo y facilitar los contactos con los empresarios y clientes occidentales. Estos grupos trasladan en camiones el mineral a Ruanda donde es tratado antes de ser exportado.

Entre los grupos armados aún activos se encuentran las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda relacionada con rebeldes Hutus que escaparon tras el Genocidio de Ruanda y las milicias Mai Mai relacionadas con las fuerzas tutsis y que engloban varias guerrillas como la Unión de Patriotas Congoleños, ambas activas en la zona de Kivu. En Ituri se encuentra las Fuerzas de Resistencia Patriótica cuyo exlíder es Germain Katanga, juzgado por el Tribunal Penal Internacional de la Haya por crímenes de guerra y contra la humanidad.

En Junio de 2005, la ONG Human Rights Watch publicó un informe en el que mostraba implicaciones directas entre algunas multinacionales y estas guerrillas. La ONU lo difundió provocando que muchas empresas de tecnología hayan empezado a evitar el uso de coltán procedente de la República Democrática del Congo. Este hecho ha convertido a Egipto en uno de los principales exportadores de este mineral en la actualidad.

El gobierno de Joseph Kabila creó en 2009 una Unidad de Inteligencia Financiera para evitar corrupción en el sector minero. A esto se le unen acciones concretas llevadas a cabo por la misión especial de la ONU destinada al Congo, MONUC, que intenta capturar a los jefes de las guerrillas más activas para así desarticularlas.

El Congo es el conflicto olvidado donde tras varias guerras civiles y varios acuerdos de paz fallidos se sigue vulnerando los derechos humanos de la sociedad civil provocando más de cinco millones muertos, un millón y medio de refugiados y donde muchos niños son reclutados como soldados.

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Acerca de Ana Elena Sancho Calvino
Estudiante de Relaciones internacionales en la Universidad Europea de Madrid

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