89 miles to Cuba

Las 90 millas que separan el punto mas meridional del los Estados Unidos continentales con la isla de Cuba parecen acortarse, de manera figurada, tras cada medida de acercamiento con el país vecino llevada a cabo por la administración Obama.
Estudiantes y grupos eclesiásticos pronto tendrán mayores facilidades para viajar de Estados Unidos a Cuba bajo un nuevo plan anunciado por el Presidente Barack Obama.
Los estudiantes que se encuentren en busca de créditos académicos y las parroquias que viajen por motivos religiosos podrán viajar a Cuba. El nuevo plan anunciado por el presidente americano también permitirá mandar hasta 500 dólares cada tres meses a ciudadanos cubanos que no pertenezcan a la administración Castro y que no sean miembros del partido comunista.
Además, se permitirá que más aeropuertos ofrezcan servicios chárter con destino al país caribeño. Ahora mismo, solamente tres aeropuertos estadounidenses pueden ofrecer viajes chárter a Cuba: Miami, Los Ángeles y Nueva York. De esta manera, se permitirá a cualquier aeropuerto internacional con apropiadas facilidades de aduanas y de inmigración; siempre y cuando agencias de viajes con licencia pidan llevar a cabo chárter desde el aeropuerto.
La oficina de prensa de la Casa Blanca envió una exclusiva diciendo que Obama había dirigido estas nuevas medidas, las cuales no necesitan aprobación por parte del Congreso y que serán puestos en marcha en dos semanas.
Los cambios realizados por Obama el año pasado ya aumentaron la facilidad con la que los Cubanos residentes en el país vecino visitan a sus familias y envian remisas a sus familiares. Los cambios son similares a los que ya realizó el ex-presidente Bill Clinton.
El senador Bill Nelson fue el encargado de dar a conocer la noticia, que posteriormente fue confirmada por el presidente.
Estos cambios fueron inmediatamente criticados por líderes del congreso, quienes se opusieron calificando las medidas de demasiado ‘‘facilitadoras’’, por lo menos hasta que el régimen comunista de Cuba haga serios cambios democráticos.
La presidenta del Comité de Asuntos Exteriores para Florida, la republicana Ileana Ros-Lehtinen, dijo en una declaración que: “las medidas minan la política de extranjería y los objetivos de seguridad de Estados Unidos y que traerán beneficios económicos para el régimen cubano. ’’
Añadió Ros-Lehtinen: “Perder estas regulaciones no ayudará a crear un ambiente prodemocrático en Cuba. Estos cambios no ayudarán con el respeto a los derechos humanos. Y ciertamente no ayudarán al pueblo cubano a liberarse de la tiranía que les envuelve. ’’
Pepe Hernández, cabeza de la fundación nacional Cubano-americana, calificó a las medidas de muy positivas, sobre todo, la decisión de permitir a todos los americanos enviar dinero a ciudadanos cubanos.
“Ayudará a la interacción entre ciudadanos cubanos y estadounidenses normales, ayudará a los cubanos residentes en la isla a ganar independencia del gobierno cubano, especialmente ahora que más de un millón se quedará sin trabajo’’, dijo refiriéndose a la decisión de Raúl Castro de reducir la mano de obra del gobierno.

Miguel Ramón Zaldívar Fernández

Fin de los ”Coffee Shops”

El Tribunal de Justicia de la UE en Luxemburgo ha respaldado la decisión del municipio holandés de Maastricht de prohibir el acceso a los ”coffee shops” a los no residentes en Holanda, con el fin de luchar contra el ”turismo de la droga” tan popular en este país europeo.
La sentencia recoge como argumento que los países de la UE pueden restringir los derechos de libre circulación y no discriminación en el caso de consumo de estas drogas para preservar el orden público y la protección de la salud de sus ciudadanos.

En su sentencia de hoy, el Tribunal de la UE hizo hincapié en el carácter nocivo de los estupefacientes en general, incluidos derivados del cáñamo, como el cannabis, cuya comercialización está prohibida en los países miembros.

La corte de Luxemburgo recordó también que los Estados miembros son responsables del mantenimiento del orden público en su territorio, y señala que en este caso, la exclusión de los no residentes de los “coffee shops” se justifica para mantener el orden público y la protección de la salud de los ciudadanos, así como para evitar el turismo de droga.

La ley entró en vigor en 2005 y fue recurrida por el dueño de un establecimiento cerrado por las autoridades municipales, que comprobaron que seguía vendiendo marihuana a los extranjeros. Los tribunales holandeses consultaron a Luxemburgo, que ayer decidió respaldar a las autoridades de la ciudad de Maastricht. El caso de este coffee-shop está siendo considerado como el proyecto piloto de ejemplo para todo el país. Liberales y conservadores pretenden imponer un veto a los consumidores extranjeros.
Hasta ahora, sólo esta ciudad y en Rozendaal han introducido la prohibición, que se basa en una especie de pasaporte de drogas blandas que permite a sus dueños adquirirlas, en cantidades pequeñas y solo una vez al día.
Si los tribunales holandeses hacen suya la sentencia de Luxemburgo, la venta de cannabis “podrá ser restringido a los habitantes de Holanda, algo que ayudaría a luchar contra el turismo de drogas”, según aseguró Wim van der Weegen, portavoz del ministerio de Justicia.

No obstante, en la práctica esta actividad es tolerada por las autoridades, y está regulada por unas instrucciones del ministerio fiscal que establecen que los locales con la licencia necesaria no pueden tener más de 500 gramos de cannabis en “stock” ni vender más de 5 gramos por persona y día

El veto a nivel nacional probablemente satisfará a países como Alemania, Francia y Bélgica, que en el pasado han denunciado que las cafeterías donde se venden drogas blandas constituyen en realidad un centro exportador hacia sus países, donde la venta está totalmente prohibida.